Rediseño del catálogo de productos
Ordenamos un catálogo de miles de ítems para que vender y reponer dejara de ser una adivinanza.

El catálogo había crecido sin plan. Nombres inconsistentes, categorías que se pisaban y fotos de cinco épocas distintas. Buscar un producto era una odisea, para el cliente y para el equipo.
Cooperación por encima del ego: sentamos a ventas, depósito y marketing en la misma mesa. El catálogo es de todos o no es de nadie.
Un sistema, no una lista
Definimos una taxonomía única, reglas de nombrado y una guía visual para las fichas. No fue maquillaje: fue darle estructura a lo que estaba suelto.
Antes: tres nombres para el mismo producto. Después: una ficha, una foto, una fuente de verdad.
El catálogo ordenado no se luce en una foto: se nota en que todo el mundo encuentra lo que busca a la primera.